
Culiacán, Sinaloa.- Con la Navidad a la vuelta de la esquina, los ciudadanos de Culiacán han ajustado sus planes para las festividades debido a la inseguridad y la violencia en la ciudad. Muchos optan por pasar la Navidad en casa con sus familias, mientras que otros prefieren no viajar fuera de la ciudad pero por miedo a los riesgos de violencia en las carreteras. Las tradicionales posadas y festejos han sido cancelados, y las cenas serán más sencillas y en un ambiente íntimo.

El temor a la inseguridad ha llevado a muchos a reconsiderar sus planes de viaje. Las carreteras se perciben como un riesgo, y varios familiares que solían venir de otras partes del país han decidido no viajar a Culiacán este año. Las celebraciones serán más tranquilas, limitadas a reuniones familiares por la tarde, sin las grandes fiestas y eventos masivos a los que se estaba acostumbrado.
Otro cambio evidente es en la decoración navideña. Mientras que en años anteriores las calles y hogares se llenaban de luces y adornos, este año la ciudad luce más sobria. Aunque algunas decoraciones aún están presentes, la explosión de colores y luces tradicionales ha quedado atrás, reflejando un ambiente más tranquilo y acorde con los tiempos que se viven en la ciudad.



