
Colaboración: Grecia Sánchez.
Mundo.- El 28 de enero se conmemora el Día Internacional de Lego, una fecha dedicada a reconocer la influencia de los pequeños bloques de construcción que desde 1958 han marcado generaciones.
Este día recuerda la patente del icónico diseño que permite que las piezas encajen entre sí, convirtiéndolas en un símbolo de creatividad, aprendizaje y diversión.
Desde sus inicios en Dinamarca, Lego ha trascendido como algo más que un juguete, siendo una herramienta que inspira a construir y conectar.
La celebración reúne a familias, escuelas y fanáticos de Lego en actividades como exposiciones, talleres y retos de construcción.
Este día es un momento para redescubrir la capacidad de las personas de imaginar y crear, mientras se fomenta la cooperación, la paciencia y la resolución de problemas.
A través de sus coloridas piezas, Lego ha permitido que las personas expresen ideas, exploren posibilidades y desarrollen habilidades esenciales de forma lúdica.
Cada año se producen más de 36 mil millones de bloques Lego, lo que refuerza su impacto global.
Un detalle significativo es que las piezas fabricadas hace más de seis décadas siguen siendo compatibles con las actuales, destacando la visión a largo plazo de su diseño.
El Día Internacional de Lego nos recuerda el poder de las ideas simples y cómo estas pueden dar forma a grandes historias y momentos compartidos.



