
Colaboración: Grecia Sánchez.
Culiacán, Sinaloa.- En un espacio cotidiano, un teléfono público de pared permanece instalado. El equipo, identificado con la imagen de Telmex, conserva teclado y auricular, elementos que durante décadas formaron parte de la comunicación diaria en oficinas, hospitales y espacios públicos, y que corresponden a la etapa más moderna de estos dispositivos, cuando dejaron atrás el uso de monedas y funcionaban mediante tarjetas telefónicas.
Aunque la telefonía móvil y las aplicaciones de mensajería desplazaron por completo este tipo de equipos, hoy ya no se utilizan. Su permanencia responde más a la inercia de la infraestructura que a una función activa dentro de los espacios donde aún se observan.
Estos teléfonos sobreviven únicamente como recordatorio de la historia y del avance tecnológico, testigos visibles de la transición entre distintas formas de comunicación y de un periodo previo a la conectividad permanente.


