
Colaboración: Sahara Santos
Los Mochis, Sinaloa.- En el marco de la Pascua Juvenil celebrada en Los Mochis, el obispo de la diócesis de Culiacán, Monseñor Jesús José Herrera Quiñónez, dirigió un mensaje cargado de esperanza y compromiso a cientos de jóvenes reunidos en este encuentro.
Bajo el lema de que los jóvenes son “luz y esperanza para nuestra sociedad, para la iglesia y para la familia”, el obispo destacó la importancia de que las nuevas generaciones se acerquen a Cristo como fuente de fortaleza en tiempos difíciles.
Durante la entrevista, Herrera Quiñónez subrayó que la juventud enfrenta un mundo marcado por “oscuridades” y crisis sociales, pero insistió en que la fe es un camino para reconstruir desde dentro y aportar a la transformación de Sinaloa.
“Culiacán tiene esperanza. Sinaloa tiene esperanza. Como iglesia estamos llamados a decirles a todos: no pierdan la esperanza”, afirmó.

El obispo reconoció la labor de los sacerdotes encargados de la pastoral juvenil en distintas ciudades de la diócesis, quienes han convocado a los jóvenes para que se sientan parte activa de la iglesia.
“Ellos son el presente de nuestra iglesia, con su alegría, entusiasmo y retos nos pueden enseñar mucho. La iglesia necesita rejuvenecerse”, señaló.
En su mensaje final, Monseñor Herrera invitó a los participantes a abrir el corazón a Cristo y dejarse encontrar por Dios: “Déjense llevar por Cristo, no tengan miedo a abrirle su corazón a Jesús”.
También reflexionó sobre la soledad que experimentan muchos jóvenes en un mundo que no siempre comparte sus valores, recordando que incluso en medio de las redes sociales puede surgir un aislamiento interior.
La Pascua Juvenil en Los Mochis se consolidó así como un espacio de encuentro, fe y esperanza, donde la voz de la iglesia busca acompañar a las nuevas generaciones en su camino espiritual y social.



