
Los Mochis, Sinaloa.- La presión de Estados Unidos sobre funcionarios y exfuncionarios sinaloenses comenzó a reflejarse con movimientos concretos. De los 10 nombres incluidos en la acusación federal por presuntos vínculos con el crimen organizado, ya son dos los que enfrentan procesos ante autoridades estadounidenses.
El primero fue Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, quien fue detenido en Arizona y posteriormente trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos relacionados con presunta conspiración para el tráfico de drogas y delitos ligados a armamento. Reportes señalan que su entrega ocurrió tras cruzar voluntariamente hacia territorio estadounidense.
Horas después trascendió la entrega de Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas del estado, quien habría acordado ponerse a disposición de la justicia de Estados Unidos para responder por los señalamientos que lo vinculan con una presunta red de protección financiera relacionada con “Los Chapitos”. Hasta el momento, diversas versiones apuntan a que quedó bajo custodia en Nueva York.
Ambos forman parte del grupo de funcionarios y exfuncionarios acusados por autoridades estadounidenses desde finales de abril, dentro de una investigación que también menciona al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al senador Enrique Inzunza Cázarez, entre otros perfiles políticos y de seguridad.
La caída de estos dos personajes ha encendido especulaciones sobre quién podría ser el siguiente en comparecer ante cortes estadounidenses.
En las últimas horas también comenzó a circular con fuerza el rumor de que Enrique Inzunza Cázarez presuntamente ya se habría entregado a autoridades de Estados Unidos; sin embargo, hasta ahora no existe confirmación oficial ni registros públicos que respalden esa versión, por lo que permanece como información no verificada.



