
Colaboración: Cinthia Gaxiola
Los Mochis, Sinaloa.- Pocas veces una película de terror de bajo presupuesto desplaza a una superproducción de Star Wars en la cartelera. Eso fue exactamente lo que ocurrió este fin de semana cuando Backrooms, distribuida por A24, recaudó 81.4 millones de dólares en Norteamérica y 118 millones a nivel mundial, según datos de Box Office Mojo.
Los números la convierten en el mayor debut de una película de terror original en la historia del cine y en el mejor estreno de A24, estudio que con Civil War apenas había llegado a 25.5 millones en su apertura.
El público respondió de forma masiva. El 86% de los asistentes tenía menos de 35 años y hubo reportes de funciones agotadas en varios mercados. Owen Gleiberman, crítico jefe de Variety, la describió como un viaje atmosférico y experimental comparable a Eraserheady señaló que Parsons se acredita como el referente definitivo del subgénero de los espacios liminales. Desde Collider, Aidan Kelley fue más directo y la colocó entre las mejores películas de terror del año.
La crítica especializada la recibió con un 90% de aprobación en Rotten Tomatoes y 77 sobre 100 en Metacritic. Aun así, la reacción al salir de la sala fue más reservada: CinemaScore le otorgó una B− y PostTrak indicó que solo el 52% la recomendaría sin dudarlo, lo que sugiere que la película generó más conversación que convicción entre quienes ya la vieron.
La cinta se basa en el creepypasta de internet que lleva el mismo nombre, uno de los fenómenos del horror digital más reconocibles de los últimos años.



