
Colaboración: Paola Valle
Los Mochis, Sinaloa.- Una gran cruz morada rodeada de veladoras, banderines con nombres de las víctimas de feminicidio en Ahome, además de una cruz más pequeña en color blanco por el bebé en gestación fallecido durante el asesinato de María Fernanda, el pasado 28 de septiembre. Así fue como el colectivo Sororas Sinaloa rindió homenaje a estas mujeres privadas de la vida.
El ambiente festivo que tradicionalmente se vive en la Plazuela 27 de septiembre los fines de semana contrastó con el dolor, la impotencia y el miedo que viven familias de las víctimas de la violencia.
Integrantes del colectivo y familiares de las víctimas tomaron una parte del kiosko de la plazuela este domingo para montar un gran altar con la finalidad de recordar a sus seres queridos, a la vez que tratan de lograr que se visibilice el grave problema que se vive en Sinaloa, y que en este año ha cobrado la vida de 121 mujeres víctimas de este delito, muchos de los cuales siguen impunes.
Alejandra Reyes, lider del colectivo Sororas Sinaloa, explicó cómo con esta actividad no sólo sirve para mantener la memoria de las víctimas, también para exigir justicia ya que en algunos casos a pesar de tener identificados al o los responsables estos nos han sido arrestados o sentenciados por las autoridades.
“No solamente se trata de cuántos posibles casos siguen sin resolverse, incluso hay muchos de años anteriores que también siguen en la lucha, algunos donde no se ha detenido a los presuntos agresores”, explicó.
Asimismo, señaló que muchos casos donde se cuenta con orden de aprehensión pero las autoridades no han realizado el proceso correspondiente contra los presuntos culpables, generando así una amenaza para la seguridad de los familiares de las víctimas.
“Otra cosa a la que nos enfrentamos, por ejemplo, que está la orden de aprehensión pero no se ejecuta, entonces siguen las familias pasando ese viacrucis de que no se detiene a los presuntos agresores y sobre todo también es el miedo que están prófugos y que la familia que está en exigencia de justicia teme que les vayan a hacer algo malo a ellas”.
Otras de las problemáticas señaladas por Reyes fue las carpetas “trabadas”, por lo que familiares tienden a buscar el acompañamiento de los colectivos para poder continuar con el proceso de investigación y justicia por sus familiares.



