
Colaboración: Cinthia Gaxiola
Los Mochis, Sinaloa— Integrantes de la Comunidad Participativa del Bien Hacer realizaron este lunes una rueda de prensa en el auditorio de la Torre Académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), donde manifestaron su preocupación por la situación financiera que enfrenta la institución y solicitaron al Gobierno Federal apoyos extraordinarios para garantizar estabilidad a trabajadores y estudiantes.
Durante el encuentro participaron Tjogari Dagoberto Guzmán Galindo, Lucía Valenzuela Araujo, Jorge Armando Valdez Acosta y la Mtra. Guadalupe Beltrán López, quienes señalaron que el movimiento surge desde la comunidad universitaria y no desde el área administrativa de la universidad.
“Somos universitarios que nos estamos manifestando de una manera razonada, responsable, pero muy consciente de lo que ello implica”, expresaron durante el posicionamiento.
Los académicos señalaron que la preocupación principal gira en torno a la estabilidad laboral y salarial de más de 20 mil trabajadores académicos, administrativos y jubilados que dependen de la universidad, así como de una comunidad estudiantil superior a los 170 mil jóvenes.
Durante la lectura del posicionamiento, el doctor Tjogari Guzmán Galindo afirmó que actualmente la universidad enfrenta una presión financiera creciente derivada de adeudos acumulados y de la falta de apoyos extraordinarios federales en los últimos años.
Indicó además que la nómina universitaria ronda los 260 millones de pesos por quincena y que, aunque existen condiciones para cubrir las próximas semanas, existe preocupación por el panorama financiero hacia junio y julio.
Por su parte, la maestra Guadalupe Beltrán López señaló que la incertidumbre económica afecta directamente a trabajadores que dependen completamente de su salario para sostener a sus familias y continuar con su formación profesional.
“Necesitamos un salario no solo para subsistir, sino también para seguirnos preparando como docentes”, expresó.
Añadió que la UAS mantiene programas académicos de calidad, vínculos internacionales y labores de investigación pese al contexto financiero que enfrenta actualmente.
Durante la conferencia, los integrantes de la comunidad insistieron en que seguirán apostando al diálogo con las autoridades federales, aunque reconocieron que podrían respaldar futuras movilizaciones o manifestaciones si la situación no obtiene respuesta.
“Nosotros no estamos peleando, nosotros estamos solicitando que se escuche y que se abran al diálogo”, señalaron.
Asimismo, indicaron que la universidad ha recurrido a préstamos para solventar compromisos financieros, situación que calificaron como una solución temporal que podría agravar el problema a futuro.
Finalmente, los participantes reiteraron que el movimiento continuará realizando actividades informativas y de difusión para visibilizar la situación financiera que enfrenta la comunidad universitaria.
“Defender la Universidad Autónoma de Sinaloa no es defender intereses personales, es defender el futuro de la educación pública en Sinaloa”, concluyeron.



