
Los Mochis, Sinaloa.- En medio de la emoción del diamante, hay un protagonista inesperado que se está llevando todos los aplausos: Champ, el carismático bat dog de los Durham Bulls, equipo afiliado a la Major League Baseball.
Aunque no se trata de un batboy tradicional, Champ cumple una función clave durante los juegos: corre al campo para recoger los bates después de cada turno, sorprendiendo a aficionados y jugadores por igual con su disciplina… y su encanto.
El lomito forma parte de una tradición que ha ganado popularidad en las ligas menores, donde estos perros entrenados no solo apoyan en el desarrollo del juego, sino que también se convierten en una sensación viral en redes sociales.
Champ llegó para continuar el legado de otros bat dogs como Ripken, y desde su debut ha demostrado que tiene talento de sobra para ganarse el cariño del público.
Entre jugadas, carreras y batazos, hay algo que queda claro: en el beisbol también hay espacio para héroes de cuatro patas.



