
Los Mochis, Sinaloa.- Un asteroide recientemente descubierto pasará inusualmente cerca de la Tierra durante la tarde de este lunes, según confirmaron diversas agencias espaciales que han estado monitoreando su trayectoria. La roca espacial, bautizada oficialmente por los astrónomos como 2026 JH2, fue detectada por primera vez hace apenas unos días gracias a los sistemas de vigilancia telescópica automatizados en Arizona, Estados Unidos, lo que encendió las alarmas de los entusiastas del espacio.
A pesar de la enorme expectativa y el revuelo que ha generado la noticia en las redes sociales, los expertos de la NASA y la Agencia Espacial Europea aseguraron de inmediato que el fenómeno no representa ningún peligro para nuestro planeta. De acuerdo con los cálculos matemáticos de las órbitas, el objeto registrará su punto de mayor aproximación a una distancia estimada de unos 91,593 kilómetros de la superficie terrestre.
Para poner esta cifra en perspectiva, esa distancia equivale a casi una cuarta parte del espacio que separa a la Tierra de la Luna, un margen que en términos astronómicos se considera sumamente estrecho. De hecho, el cuerpo celeste pasará a poco más del doble de la distancia en la que operan habitualmente los satélites geoestacionarios de telecomunicaciones que rodean nuestro planeta.
Los astrónomos estiman que el asteroide tiene un diámetro que oscila entre los 15 y los 34 metros, un tamaño que los científicos comparan con el volumen de uno o dos autobuses escolares juntos. Debido a su órbita alrededor del Sol, el cuerpo celeste pertenece a la clasificación de los asteroides «Apolo», un grupo de rocas espaciales cuyas trayectorias suelen cruzarse con el camino orbital de la Tierra.
El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA indicó que el momento de máximo acercamiento ocurrirá poco antes de las 6:00 p.m., hora de Miami, momento en el que varios telescopios del mundo intentarán captar su brillo. Los científicos explicaron que el hecho de haberlo descubierto con tan poco tiempo de anticipación es algo completamente normal y previsible para rocas de estas dimensiones particulares.
Al ser objetos cósmicos relativamente pequeños y carecer de luz propia, resultan muy difíciles de rastrear en la inmensidad del espacio profundo hasta que se encuentran lo suficientemente cerca como para reflejar la luz solar. Especialistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts señalaron que, aunque el evento suena alarmante, el paso de estos cuerpos celestes es en realidad un acontecimiento astronómico bastante rutinario.
De hecho, las estadísticas de las agencias espaciales demuestran que asteroides del tamaño de un automóvil cruzan entre la Tierra y la Luna casi todas las semanas, mientras que aquellos que igualan el tamaño de un autobús lo hacen varias veces al año. Los expertos destacan que gracias a la tecnología actual y a los nuevos programas de vigilancia planetaria, ahora es posible detectar a tiempo lo que antes pasaba completamente desapercibido.
Tras este emocionante e inofensivo encuentro cercano, el asteroide 2026 JH2 continuará su viaje habitual a gran velocidad a través del sistema solar interior. Según las proyecciones y los modelos informáticos de los científicos, la gravedad de la Tierra alterará ligeramente su rumbo, pero no volverá a pasar cerca de nosotros hasta el año 2030.


