
Colaboración: Ángel Gastélum
Internacional.- En medio de una guerra civil en Nigeria en el año 1969, el legendario futbolista brasileño Pelé visitó junto al Santos de Brasil el territorio de Biafra para participar en un partido amistoso.
Lo que parecía un simple partido de fútbol, se convirtió en una fecha histórica debido a que el conflicto se detuvo solo para admirar al rey del fútbol, realizando un alto al fuego.
La presencia del famoso futbolista unió temporalmente a los bandos en conflicto, aquel 4 de febrero miles de aficiones se dieron a la cita del partido para ver jugar a uno de los mejores jugadores de la historia.
Su fama y talento dió un breve momento de paz, proporcionando un respiro en el conflicto, demostrando que el deporte puede trascender todo tipo de barreras y unir a las personas en los momentos más obscuros.
En aquel partido, Pelé y el Santos lograron llevarse la victoria con marcador de 2-1, pero además el orgullo de parar la guerra durante unos instantes fue su mayor logro, en diversas entrevistas el astro brasileño mencionó que ese día fue uno de los mejores momentos de sus carrera.


