
Colaboración: Grecia Sánchez.
Mundo.- Con motivo del Día Mundial del Libro, este 23 de abril bibliotecas, escuelas y espacios públicos de todo México se llenan de voces que dan vida a las palabras impresas. A través de lecturas en voz alta, talleres literarios y donaciones de libros, se busca fomentar el amor por la lectura, el acceso a la cultura escrita y el reconocimiento de los libros como herramientas de transformación personal y social.
Esta conmemoración, promovida por la UNESCO desde 1995, recuerda la importancia de los libros como puentes entre generaciones, culturas e ideas. El 23 de abril no es una fecha al azar: coincide con la muerte de grandes figuras de la literatura como William Shakespeare, Miguel de Cervantes y Garcilaso de la Vega. Por ello, en México y en el mundo, se realizan actividades que acercan la lectura a niñas, niños, jóvenes y personas adultas, muchas veces en contextos donde el acceso a materiales de lectura sigue siendo limitado.
De acuerdo con datos del INEGI, solo el 71.8% de la población mexicana ha leído al menos un libro en el último año, lo que pone en evidencia los retos que aún persisten. Por eso, este día no solo se celebra: se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre cómo hacer que la lectura sea parte del día a día, dentro y fuera de las aulas, en casa, en los parques o en los espacios digitales. Porque un país que lee, también se escucha y se comprende mejor.


