
Colaboración: Cinthia Gaxiola
Los Mochis, Sinaloa.- Din Djarin y Grogu regresaron a la pantalla grande el 21 de mayo en Latinoamérica y el 22 en Estados Unidos, marcando el regreso de Star Wars al cine después de siete años. La última vez que la saga apareció en salas fue con The Rise of Skywalker en 2019.
La película está dirigida por Jon Favreau, escrita junto a Dave Filoni, y protagonizada por Pedro Pascal. Con un presupuesto de 166 millones de dólares, la historia retoma donde dejó la serie: el Imperio cayó, pero sus señores de la guerra siguen dispersos por la galaxia, y la Nueva República necesita al cazarrecompensas mandaloriano y su aprendiz para enfrentarlos. Los creadores diseñaron la cinta para que pueda disfrutarse sin haber visto la serie, aunque conocerla ayuda.
En taquilla lideró el fin de semana con 165 millones de dólares a nivel mundial y 102 millones solo en Norteamérica. Sin embargo, esas cifras encendieron alertas dentro de la industria: es el debut más bajo de una película de Star Wars desde que Disney adquirió la franquicia en 2012, quedando incluso por debajo de Han Solo, que hasta ahora era considerada la menos exitosa de la saga en taquilla.
La crítica especializada le dio un 62% de aprobación en Rotten Tomatoes, mientras el público fue más generoso con un 89%. Para consolidarse como éxito comercial, la película necesita superar los 500 millones de dólares, una meta que podría complicarse con los estrenos que vienen en junio.

