
Los Mochis, Sinaloa.- Entre pizarras, marcadores, libretas y almas jóvenes, desde hace nueve años Stefanie Barrera llevó su profesión a la docencia; lo que de pequeña inició como un juego y con la experiencia entre familia, se llevó a la práctica real dentro de un salón escolar.
“Yo creo que un maestro es más allá de una guía, nosotros impulsamos sueños, acompañamos futuros, nosotros nos convertimos muchas veces en esa mamá que falta, en esa persona que da un consejo”.
Con un simple abrazo o palmada en el hombro, un maestro puede motivar el crecimiento académico de un estudiante; sin embargo, la constante capacitación, desvelos, bajos salarios, planeaciones, así como la ausencia familiar, también son de los retos que enfrentan estos profesionistas y que muchas veces no se percibe.
“Sin duda la práctica docente hoy en día está muy infravalorada, los docentes nos enfrentamos a diversos retos, uno de ellos por ejemplo sería la demanda y las exigencias que las nuevas generaciones tienen, nosotros nos tenemos que estar capacitando mucho para poder solucionar dudas y poder darle frente a esos cambios”.
Stefanie llama al esfuerzo diario del maestro y al sueño constante del alumno; que al final se refleja en la semilla de donde nacerá el nuevo futuro del país.


