
Londres, Inglaterra. — Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como el príncipe Andrés y hermano del rey Carlos III, fue arrestado este jueves por la policía británica bajo sospecha de “mala conducta en el ejercicio de un cargo público”, en una investigación que se desprende directamente de la revisión de nuevos archivos vinculados al caso del financiero Jeffrey Epstein.
La detención ocurrió en su residencia en Sandringham, Norfolk, el mismo día en que cumplía 66 años. De acuerdo con la Thames Valley Police, el arresto forma parte de una indagatoria en curso relacionada con su periodo como enviado especial del Reino Unido para Comercio e Inversión Internacional entre 2001 y 2011. Las autoridades investigan si durante esos años pudo haber compartido información confidencial del gobierno británico con Epstein, quien fue condenado por delitos sexuales en Estados Unidos y cuya red de contactos sigue bajo escrutinio internacional.
El arresto no está relacionado directamente con las acusaciones de abuso sexual que enfrentó en el pasado —y que resolvió mediante un acuerdo civil en 2022 sin admitir responsabilidad—, sino con la posible filtración de documentos oficiales y comunicaciones sensibles. Bajo la legislación británica, el delito de mala conducta en cargo público puede conllevar penas severas si se comprueba que existió abuso de funciones o uso indebido de información oficial.
Tras permanecer varias horas bajo custodia, Andrew fue liberado “bajo investigación”, mientras la policía continúa revisando documentación, correos electrónicos y registros que habrían sido revelados recientemente en expedientes asociados al caso Epstein. El rey Carlos III declaró que “la ley debe seguir su curso”, en un momento que vuelve a colocar a la monarquía británica en el centro de la polémica internacional.
La investigación sigue abierta y corresponderá a la Fiscalía determinar en las próximas semanas si existen elementos suficientes para presentar cargos formales.


