
Colaboración: Cinthia Gaxiola
Topolobampo, Sinaloa.- Más de 300 habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros de Topolobampo y Los Mochis se sumaron a una manifestación convocada por el colectivo ¡Aquí No! y Greenpeace México para reiterar su rechazo a la construcción de la planta de amoniaco de Grupo Proman Gas y Petroquímica de Occidente (GPO).
Entre los participantes se encontraban habitantes de Paredones, Ohuira y Lázaro Cárdenas, comunidades indígenas y campos pesqueros de origen Mayo-Yoreme, así como de los ejidos Rosendo G. Castro, Plan de Guadalupe, Carrizo Grande, Guadalupe Estrada, El Maviri, Topo Viejo y la ciudad de Los Mochis.
La movilización se realizó en la zona donde se encuentra resguardada la torre de absorción industrial conocida por habitantes de la región como “el misil”, debido a su gran tamaño y apariencia. La estructura, que será instalada en la planta de amoniaco, mide más de 30 metros y pesa más de 300 toneladas.
Durante la acción pacífica, realizada a un costado de la carretera, los manifestantes desplegaron una manta de 30 metros de largo con la leyenda “¿Inofensivo? Juntos contra la amenaza”.

Al grito de “¡Aquí No!”, los asistentes reiteraron su exigencia al Gobierno de México para cancelar el proyecto y priorizar la protección de la Bahía de Ohuira.
La movilización se realizó mientras el plantón instalado a las afueras del sitio donde se construye el proyecto está próximo a cumplir 100 días. De acuerdo con el comunicado de Greenpeace México, habitantes y miembros de la comunidad Mayo-Yoreme han mantenido su defensa de la Bahía de Ohuira durante más de 13 años.
En declaraciones incluidas en el comunicado de Greenpeace México, líderes del colectivo ¡Aquí No! señalaron que su movimiento busca ser tomado en cuenta en las decisiones relacionadas con el futuro del territorio.
“No buscamos confrontación; buscamos que se valore seriamente nuestra voz, nuestros argumentos y el derecho de las comunidades a participar en las decisiones que pueden determinar el futuro de la Bahía”, señalaron líderes del colectivo.
Por su parte, Greenpeace México sostuvo que la responsabilidad de atender las preocupaciones ambientales no debe recaer únicamente en las comunidades que habitan la zona.

“Son las autoridades ambientales quienes deben asumir su responsabilidad y, ante todo, garantizar la protección del medio ambiente y los derechos humanos de las personas”, señaló Irving García Sandoval, campañista de Cambio Climático y Océanos de Greenpeace México.
Como parte de su postura, Greenpeace creó una petición bajo el nombre “No a la planta de amoniaco”, dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de reunir 20 mil firmas.
A través de la campaña, la organización solicita que no se autorice el proyecto y plantea priorizar la protección ambiental, el respeto a los derechos de los pueblos originarios y de las comunidades locales, además de un modelo de desarrollo sustentable.
link para firmar petición: Petición Greenpeace



