
Culiacán, Sinaloa.- Tras el lamentable asesinato de Obed Jair, paramédico de la delegación Cruz Roja en Navolato; amigos, familiares y activistas se solidarizaron con el cuerpo de socorristas.
Sin embargo, no son los únicos afectados por estos ataques contra personal de salud, también mascotas que fueron adoptadas por los paramédicos y que tras el cierre temporal de la unidad, se quedaron sin un hogar.
“No solo a los humanos a afectado la violencia también a los animales de todo tipo al quedarse sin hogar, son víctimas silenciosas de la violencia que vivimos en el estado”, mencionó Marisela Castaños, animalista.
Tal es el caso de “Luna”, una gatita de la Cruz Roja de Altata, que fue rescatada por la fundación “Balto y Togo” y ahora busca una nueva familia.
“Lamentablemente tuvieron que cerrar la base y con eso «Luna» se queda sin hogar, la gatita tiene 3 entre 1-2 años ya esterilizada es muy noble necesitamos un hogar que la cuide dignamente como lo hacían en la base”.
La animalista llama a proteger los derechos de las mascotas que también se han convertido en un blanco para los grupos delictivos y pide a las autoridades reforzar la seguridad para los paramédicos quienes arriesgan su vida por salvar la de otros.
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