
Nacional.- La gestión del agua no es una prioridad en México, señala el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO); advierte que frente a las elecciones federales es urgente que las plataformas políticas de las candidatas aborden con seriedad la problemática.
La crisis hídrica que vive México, especialmente en las regiones norte y centro se coloca en semáforos rojos; el 61.5% del territorio nacional padece sequías extremas.
El primer eslabón para combatir la situación, recomienda el IMCO, es modernizar la regulación, así como facilitar la inversión y dar mantenimiento a la infraestructura hídrica; esto requiere el esfuerzo de los tres niveles de gobierno.
Reitera que las condiciones en las presas, tuberías, al igual que alcantarillados, son obsoletas y presentan deficiencias; además revela el nulo trabajo de los existen 2 mil 826 organismos operadores a cargo de los servicios de agua potable a nivel nacional.
Llama a hacer obligatoria la medición de las concesiones por parte de la CONAGUA y el Congreso de la Unión para todos los sectores, incluyendo al sector agropecuario; así como a promover un mayor volumen de tratamiento de aguas residuales.
El incremento en las sequías es un reflejo de que el cambio climático ya impacta al país, de acuerdo al informe del IMCO la disponibilidad promedio de agua por persona actualmente, se encuentra en 3.2 mil metros cúbicos; de continuar la tendencia, se estima que para 2030 se ubique por debajo de 3 mil mts³, a medida que aumenta la población y la sobreexplotación.


