
Culiacán, Sinaloa.- Es el oficio que sin importar las condiciones, el día o el lugar, ponen en riesgo su vida para salvaguardar la de otros; un bombero más que apagar incendios, atiende cualquier tipo de emergencia en la que se les requiera.
Alexis Quiñónez, es un joven originario del municipio de Navolato, quien desde hace más de 13 años, recién cumplía la mayoría de edad decidió ingresar a la corporación en la ciudad de Culiacán.

“Desde los 17 años quería formar parte del equipo, pero era menor de edad, ahorita ya tengo 29 y me siento muy orgulloso de ser bombero, es un riesgo muy grande el salir de tu casa sin saber realmente si vas a regresar, es una de las mayores preocupaciones que tiene la familia, mi esposa, mis hijos incluso, pero al final del día la satisfacción de poder ayudar a los demás es la que nos mantiene aquí”, comentó.

Con miedo y angustia, pero con mucha pasión, detalla es el sentir cada vez que suena la alarma de emergencia, el sonido de la sirena que va a abriendo el paso en medio de las calles para que la unidad pueda llegar lo más rápido al lugar del siniestro.

Entre los casos que más han marcado a Alexis, no es un gran incendio como muchos imaginarían, sino el caso de un intento de suicidio, menciona que es de las experiencias que más impactan, incluso más que las llamas.
“He participado en muchísimos incendios, grandes y pequeños, todos los casos creo que marcan demasiado, pero en especial ahorita con el tema de la salud mental, las amenazas de suicidio, por lo menos para mí es lo que más me ha marcado, quema más que el fuego”.
Hoy, junto con el Cuerpo de bomberos Culiacán, Alexis y su familia conmemoraron el Día Nacional del Bombero con diferentes actividades, al igual que en una celebración religiosa, dieron gracias por un año más, de nuevo retos y desafíos.



