
Los Mochis, Sinaloa.- Una ciudadana de la comunidad Mochicahui se presentó en la Vicefiscalía Zona Norte de Sinaloa, ubicada en Los Mochis, para denunciar un caso de maltrato animal. Sin embargo, no recibió la atención adecuada por parte de las autoridades competentes.
Xochitl Vizcarra, residente de Mochicahui, explicó que tenía bajo su cuidado 28 gatos, pero su vecino, propietario de un perro pitbull, encerró a sus mascotas junto al animal para que las atacara. Ante situación, Xochitl buscó ayuda profesional para resolver el problema.
«Hace una semana mataron a mi gatito, el vecino tiene un perro pitbull (…) venía mi gatito y él lo empujó con el pie y metió a su perro y cerró la puerta, entonces mató a mi primer gato; pasando la semana que le digo, ayer me vuelve a matar otro gatito«, comentó Xochitl.

Frente a esta problemática, Xóchitl viajó desde su comunidad hacia Los Mochis junto a una activista animal con el objetivo de interponer la denuncia correspondiente. Sin embargo, las autoridades se negaron a brindarle apoyo, argumentando que el caso no estaba bajo su jurisdicción.
Graciela Couret, Presidenta de la Fundación Graciela Beltrán Carranza, acompañó a Xochitl a presentar su caso ante el Juez Cívico, donde le informaron que no era posible interponer la denuncia. Posteriormente, regresaron a la Vicefiscalía, pero la respuesta fue igualmente negativa, ya que le indicaron que debía acudir a San Blas para realizar la denuncia, dado que el proceso de papeleo e investigación sería muy prolongado.
«Ahí le dijeron que no se podía hacer aquí porque ella pertenece al municipio de El Fuerte y aquí es Ahome. Fuimos nuevamente a la Vicefiscalía y nos atendió el licenciado, quien nos indicó que sí se podía hacer la denuncia aquí, pero que el trámite se iba a tardar mucho más tiempo, ya que de aquí debían enviar toda la papelería a San Blas para que ellos hicieran lo correspondiente de las averiguaciones«, subrayó.
La señora Xochitl se movilizó de inmediato hacia San Blas con la intención de interponer la denuncia y recibir la atención requerida, con el objetivo de que su caso sea escuchado y que las autoridades tomen medidas para evitar que más mascotas sean perjudicadas por el perro de su vecino.


