
Los Mochis, Sinaloa.- Con el propósito de generar espacios para la reflexión y el análisis de los procesos sociales y culturales contemporáneos, el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC), a través del Museo Regional del Valle del Fuerte, en coordinación con el Cuerpo Académico Estudios Socioculturales, Políticos e Instituciones CA-UAS-356 y el Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Los Mochis, llevó a cabo la presentación del libro Estudios socioculturales, siglos XX-XXI: balances y perspectivas.
La presentación reunió a los coordinadores y comentaristas de esta obra colectiva, que integra investigaciones desde distintas disciplinas y perspectivas para abordar fenómenos sociales y culturales de los siglos XX y XXI.
El encuentro contó con la participación de Daniela Lim, comunicóloga y gestora cultural, y Hernán Meneses Damm, politólogo, como comentaristas, bajo la moderación del doctor Luis Felipe Bernal Hernández, además de la presencia del doctor Pedro Cázares Aboytes, uno de los coordinadores del libro.
Durante su participación, Luis Felipe Bernal Hernández destacó el trabajo de los coordinadores Ulises Suárez Estavillo, Pedro Cázares Aboytes, Rafael Santos Cenobio y Leonardo Carreón Corona, quienes realizaron una revisión profunda de cada uno de los textos que conforman la publicación. Asimismo, resaltó que la obra se encuentra disponible de manera gratuita en el repositorio del Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa, facilitando con ello el acceso al conocimiento generado desde el ámbito académico.
Por su parte, Daniela Lim consideró enriquecedora la lectura de los trabajos reunidos en el libro, particularmente por la participación de jóvenes investigadores en la generación y difusión del conocimiento. Señaló que las investigaciones permiten aproximarse a diversos fenómenos —entre ellos las comunidades indígenas pijao, la deportación, la industria camaronera de Mazatlán, el freestyle y distintas expresiones musicales— desde una perspectiva sociocultural.
Explicó que, aunque los objetos de estudio son diversos, existe un elemento común que atraviesa las investigaciones: la manera en que las personas construyen identidad, memoria y sentido de comunidad a través de sus prácticas culturales, económicas y sociales. De esta manera, los textos no se limitan a analizar la dimensión productiva o material de estos fenómenos, sino que muestran las relaciones, símbolos, afectos y formas de organización que permiten a las comunidades reconocerse y construir significados compartidos.
En su intervención, Hernán Meneses Damm destacó la interdisciplinariedad de la obra, al entrecruzar campos como la ciencia política y la economía con los estudios culturales. Subrayó que, además de su carácter académico, los textos contribuyen a comprender diferentes aspectos de la sociedad y las transformaciones que experimenta.
Pedro Cázares Aboytes, coordinador de la obra, señaló que Estudios socioculturales, siglos XX-XXI: balances y perspectivas responde a la mística de trabajo impulsada desde el Cuerpo Académico de Estudios Socioculturales, Políticos e Instituciones y el Seminario de Cultura Mexicana, particularmente en lo referente a la democratización de la cultura y la inclusión de distintas audiencias y sectores sociales.
Explicó que esta visión parte de reconocer que las expresiones culturales no corresponden exclusivamente a lo que tradicionalmente se ha denominado “alta cultura”, sino que también se encuentran en las prácticas populares, comunitarias y ciudadanas. En ese sentido, destacó la importancia de atender a las juventudes y a grupos prioritarios, así como de generar puentes de diálogo entre generaciones e instituciones.
Cázares Aboytes señaló que el libro invita a leer la sociedad a través de sus prácticas culturales, incluyendo aquellas expresiones que pueden resultar incómodas o generar debate, como las culturas urbanas, las religiosidades populares, los narcocorridos y las distintas formas de consumo cultural.
“Las instituciones son importantes y tienen la necesidad de proveer una política cultural, pero al final de cuentas es la sociedad la que impulsa las prácticas culturales”, expresó al destacar el papel de la ciudadanía en la construcción de proyectos y procesos culturales.
Finalmente, consideró que las crisis también pueden convertirse en oportunidades de crecimiento y transformación social, pues permiten identificar nuevas expresiones, necesidades y formas de participación ciudadana. Bajo esta perspectiva, la publicación constituye una invitación a observar, cuestionar y comprender la diversidad cultural de la sociedad contemporánea, fortaleciendo el diálogo entre la academia, las instituciones y la comunidad.



