
Culiacán, Sinaloa.- El equinoccio de primavera es uno de los eventos astronómicos más significativos del año, que marca el instante en que el día y la noche tienen prácticamente la misma duración en todo el planeta.
De acuerdo con especialistas, este fenómeno ocurre cuando el sol se posiciona directamente sobre el ecuador terrestre, dando paso a una nueva estación llena de cambios en la naturaleza.

“El equinoccio nos marca esa equidad entre el día y la noche, por eso el término equinoccio, marca el inicio de la primavera, la radiación solar incide más uniforme sobre la tierra, lo que dará un aumento de la temperatura y favorece la floración de las plantas”, explicó el ingeniero astrónomo Edgardo Molina.
Agregó que, desde tiempos antiguos, diversas civilizaciones observaron con precisión este fenómeno, por ejemplo, la cultura Maya desarrolló avanzados conocimientos astronómicos que les permitieron identificar los cambios estacionales con gran exactitud.

Uno de los ejemplos más impresionantes se encuentra en la Pirámide de Kukulcán, donde durante el equinoccio de primavera se proyecta un juego de luces y sombras que simula el descenso de una serpiente emplumada por la escalinata.
“Las culturas prehispánicas, a través de la observación muy precisa de los astros, marcaban el inicio de estas etapas y lograron calendarios muy exactos”, precisó.
Para estas civilizaciones, el equinoccio no solo era un fenómeno astronómico, sino un momento clave para organizar la vida agrícola, social y ceremonial.
En este 2026 el equinoccio sucederá el 20 de marzo, un que evento continúa siendo motivo de asombro, más allá de su explicación científica, el equinoccio de primavera recuerda el equilibrio natural del planeta, la conexión profunda entre la humanidad y el universo.



