
Colaboración: Cinthia Gaxiola
México.- Las remesas volvieron a tomar relevancia en la relación entre México y Estados Unidos tras el avance de nuevas medidas impulsadas por Donald Trump.
La Cámara de Representantes aprobó una propuesta para aplicar un impuesto del 3.5% a las remesas enviadas por personas sin ciudadanía o residencia legal. La iniciativa todavía debe pasar por el Senado, pero ya provocó inquietud entre varias personas.
Al mismo tiempo, Trump firmó una orden ejecutiva para reforzar la supervisión bancaria sobre transferencias internacionales y revisar con mayor detalle el estatus migratorio de algunos usuarios financieros en Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum habló sobre el tema el día de hoy, señaló que el gobierno “no ve un gran riesgo” debido a que la mayoría de las remesas se envían por transferencias electrónicas formales y no en efectivo, además de que muchas operaciones ya cumplen controles fiscales y bancarios en Estados Unidos.
BBVA también publicó un análisis sobre el tema. El reporte advierte que un impuesto a las remesas podría provocar que miles de personas opten por canales informales para enviar dinero.
Según los datos, mandar 350 dólares desde Estados Unidos a México pasaría de costar cerca de 5 dólares a más de 17 con el nuevo gravamen.
También se detectó una desaceleración en las remesas. México registró caídas anuales en nueve de los últimos diez meses, situación relacionada con el endurecimiento migratorio y el debilitamiento laboral en Estados Unidos.
Las remesas representan uno de los ingresos más importantes para millones de familias mexicanas. En muchos estados sostienen gastos básicos como renta, alimentos, medicinas o colegiaturas.



