
Colaboración: Grecia Sánchez.
Culiacán, Sinaloa.- Un tsunami es una sucesión de olas de gran tamaño originadas generalmente por movimientos sísmicos bajo el océano, aunque también pueden deberse a erupciones volcánicas o deslizamientos submarinos. Estas olas se desplazan a gran velocidad y, al llegar a la costa, pueden provocar inundaciones y daños severos.
En Sinaloa, donde puertos como Mazatlán, Topolobampo y Altata son claves para la economía y la movilidad marítima, la prevención y la vigilancia constante son indispensables. La actividad sísmica en el Pacífico hace necesario contar con planes de emergencia que protejan tanto a la población costera como a la infraestructura portuaria.
Mantenerse informado, atender las recomendaciones de Protección Civil y conocer las rutas de evacuación en caso de alerta son acciones fundamentales. La preparación oportuna puede salvar vidas y reducir el impacto en los puertos, que son esenciales para el desarrollo económico del estado.



