
Internacional.- El número de muertes semanales notificadas por COVID-19 sigue disminuyendo, y ahora está en el nivel más bajo en casi un año, ha asegurado esta semana el director general de la Organización Mundial de la Salud.
“Pero sigue siendo un nivel inaceptablemente alto: casi 50.000 muertes a la semana, y la cifra real es sin duda mayor”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus.
De acuerdo con los datos que maneja la agencia de la ONU, las muertes están disminuyendo en todas las regiones, excepto en Europa, donde varios países se enfrentan a nuevas oleadas de casos y muertes. Además, las muertes son más altas en los países y poblaciones con menor acceso a las vacunas.
En el contexto del desigual reparto de las vacunas, el doctor Tedros recordó que, de hecho, 56 países que fueron excluidos del mercado mundial de vacunas no pudieron alcanzar el objetivo de inmunizar al 10% de su población a finales de septiembre, y la mayoría de ellos se encuentran en África.
Aún más países corren el riesgo de no alcanzar el objetivo del 40% a finales de este año, mientras que tres naciones aún no han empezado a vacunar: Burundi, Eritrea y la República Democrática Popular de Corea.
Por su parte, la directora de la Organización Panamericana de la Salud reveló que la vacunación contra el coronavirus en América Latina y el Caribe ya alcanza al 39% de la población.
Carissa Etienne calificó de “alentador” el hecho de que 26 países y territorios de las Américas ya hayan inmunizado al 40% o incluso a más personas, pero que esta realidad no se produce en todas las partes de la región y que “en demasiados lugares” la cobertura es mucho menor.
Entre los países rezagados y que requerirán una atención especial para alcanzar el objetivo de vacunación del 40%, Etienne nombró a Jamaica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Haití en el Caribe, y a Guatemala y Nicaragua en América Central.


