
Colaboración: Grecia Sánchez.
Mundo.- Cada vez más personas confiesan en redes sociales que sufren de tsundoku, el hábito de comprar libros y nunca leerlos. Este fenómeno, que se vuelve viral en TikTok y Twitter, genera conversaciones entre lectores que se identifican con pilas de libros sin abrir.
Aunque parece una contradicción, el placer de adquirir nuevas historias supera, en muchos casos, el tiempo disponible para disfrutarlas.
El término tsundoku surge en Japón durante el siglo XIX y combina las palabras tsunde (apilar cosas), oku (dejarlas a un lado) y doku (leer). Hoy, este comportamiento crece con las ofertas en línea, ferias del libro y la influencia de creadores de contenido que recomiendan títulos constantemente.
Para muchos, acumular libros es una aspiración intelectual y una conexión emocional con la lectura, aunque el momento de leerlos nunca llegue.
Curiosamente, el tsundoku no es un fenómeno nuevo. Personalidades como Thomas Jefferson y Winston Churchill poseían bibliotecas inmensas con más libros de los que podían leer en toda su vida. Además, estudios sugieren que el simple acto de comprar libros genera satisfacción y activa el sistema de recompensa del cerebro, lo que explica por qué tantas personas disfrutan acumulándolos. Más que un problema, el tsundoku podría ser una señal de pasión por el conocimiento y el deseo de nunca dejar de aprender.


