
Colaboración: Grecia Sánchez
Mazatlán, Sinaloa.- Con profunda solemnidad y gran participación ciudadana, este Viernes Santo se llevó a cabo el tradicional Viacrucis viviente en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción, en pleno corazón del Centro Histórico de Mazatlán.

Desde temprana hora, decenas de fieles se congregaron para presenciar la representación de los últimos momentos de Jesús antes de su crucifixión. Jóvenes voluntarios de la comunidad parroquial dieron vida a cada una de las estaciones, entre cantos, oraciones y silencios respetuosos que marcaron el ritmo del acto litúrgico.

La procesión, que inició alrededor de las 10 de la mañana, se desarrolló con orden y acompañamiento de cuerpos de apoyo. Visitantes y locales formaron parte del recorrido, sumándose a una tradición que, más allá de lo religioso, representa un acto cultural profundamente arraigado en la identidad sinaloense.

Un detalle que llamó la atención de los asistentes fue la fidelidad con la que se cuidaron los vestuarios, los gestos y la ambientación de cada estación, resultado de semanas de ensayo y preparación comunitaria que se vivieron con el mismo fervor que la celebración misma.


